Encontrar un restaurante italiano en Albacete que elabore la pasta "al dente" no siempre es fácil. En La Fontana di Trevi tienen a gala hacerlo así, ya que es la única forma de ganarse a los clientes exigentes que saben apreciar un buen punto de cocción en este popular producto que Marco Polo trajo de Oriente en el siglo XIV y que los cocineros transalpinos han elevado a la categoría de arte. 

Los italianos siempre les reprochan a los españoles que elaboran la pasta muy pasada y la respuesta es que aquí siempre se ha cocinado de este modo, entre otras cosas, porque nos gusta. Pero al margen de los gustos o apetencias culinarias, muy respetables, lo cierto es que la pasta en su punto exacto de cocción tiene beneficios que van mucho más allá de la mera satisfacción de los paladares gourmet. La pasta es un carbohidrato complejo de absorción lenta, por lo que si se cocina "al dente" su índice glucémico es inferior frente al de la pasta muy cocida. Qué significa esto. Significa que cuando la pasta se cocina "al dente" tarda más en digerirse y la energía se consume de forma más lenta, lo que beneficia notablemente a personas que realizan actividades deportivas o que requieren mucho esfuerzo.

Qué comen los futbolistas o cualquier otro deportista antes de los partidos o de la competición: Pasta. ¿Y cómo está esa pasta? "al dente", por supuesto. La pasta en su punto justo es, además, mucho más saciante. Para que la pasta esté “al dente” debe conservar en su interior una pequeña parte o puntito semicrudo. Esto se consigue cocerla el tiempo prescrito o un poco menos, escurrirla sin mojarla en agua y, sobre todo, ir probándola. Degústela en restaurante italiano en Albacete que sepa hacerla así.