Sería imposible resumir los cientos de formas que existen de la pasta italiana en Albacete. Dependiendo de la zona de Italia en la que te encuentres podrás disfrutar de un tipo de pasta diferente, una de las preparaciones, junto a la pizza, más características de la gastronomía transalpina, en parte por lo fácil y sencillo que es preparar este tipo de platos, que admiten infinidad de salsas, verduras y carnes diferentes, al gusto del consumidor.

En La Fontana di Trevi no son pocos los clientes que confunden la forma de la pasta de algunos de nuestros platos. En realidad, las diferencias son más de aspecto o la forma de comer la pasta que en sabor, aunque hay quien prefiere macarrones en lugar de spaguetis o tallarines, y así con innumerables ejemplos. Aunque hay cientos de formas, vamos a repasar algunas de las más habituales y las que no pueden faltar en ningún restaurante italiano que se precie.

Como tipo de pasta larga, los más famosos son los spaguetis, que simulan la apariencia de cuerdas muy delgadas y circulares. Admiten cualquier tipo de salsa, y hay quien considera que son algo molestos de comer, pues hay que enrollarlos en el tenedor. En la misma línea están los tallarines o su nombre en italiano tagliatelle, también largos, pero más achatados y anchos. Entre las pastas largas también encontramos los fettucine, que no se hacen con huevo.

No pueden faltar en los platos de pasta italiana en Albacete los fusilli o tornillos, los farfalle, en forma de corbatas o pajaritas, los lumache o caracoles, y los campanelle o campanitas. Los ñoquis son como pequeños bollitos, a veces hechos de patata y no hace falta explicar los macarrones. También son habituales los canelones, raviolis o la lasagna.